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¿Merece la pena jugar a Starcraft en 2022?

Un pequeño esbozo de lo que ha sido retomar la saga tras varios años

La polémica situación de Blizzard desde el verano pasado ha llevado a mucha gente a abandonar los juegos de la compañía. El caso más flagrante es el de World of Warcraft, que sufre una pérdida constante de suscriptores y jugadores activos desde hace años y que se ha visto acrecentado con los escándalos que azotan a la compañía.

Como jugador habitual de WoW, he tenido un periodo de hastío con la compañía desde entonces, ya no solo por la situación de la compañía, sino por el estado del juego en sí. He probado las versiones Classic y Burning Crussade y lo que en un día disfruté hoy se me hace demasiado agotador. En otro artículo, o varios, intentaré cubrir la situación actual de Blizzard en general y de WoW en particular, pero para este primero no me veía con fuerzas de abarcar el inmenso problema que tiene la compañía.

Durante este periodo navideño, finalmente me animé a jugar de nuevo a Starcraft. Siempre le he tenido cariño a la saga espacial de Blizzard, pero tampoco ha sido mi favorita. Ahora bien, ¿qué conclusiones he podido sacar de esta experiencia?

Por qué Starcraft

Si empecé a jugar a Starcraft fue gracias al descubrimiento de un proyecto, Mass Recall, que pretende importar a Starcraft II todas las campañas de Starcraft I y su expansión, Brood War. En su momento no jugué a estos juegos y la versión remasterizada tampoco me llamaba la atención, pero una recreación de las campañas con la interfaz gráfica de Starcraft II es algo que sí me apetecía probar.

Pantalla de carga de Starcraft Mass Recall

Pese  a que todavía está en desarrollo, el proyecto nos presenta las campañas completamente jugables y con muchos menos fallos de los que podía esperar. Desde aquí quiero reconocer el magnífico trabajo que han hecho los creadores del proyecto. Aunque ya conocía la historia de lo que ocurría en estos juegos, poder experimentarlo por mi cuenta ha sido una experiencia bastante refrescante. Es cierto que se nota el peso de los años en las mecánicas, mapas y misiones pero es que no deja de ser un juego de hace veinticuatro años.

El salto a Starcraft II

En su momento ya jugué a Starcraft II, antes de que salieran sus expansiones, y disfruté de la historia del juego como algo sencillo, sin demasiadas complicaciones. Cuando salió Hearth of the Swarm, la primera expansión, el sabor era el mismo, si bien la temática de la expansión me gustaba más (siempre he sido del equipo Zerg). Cuando salió Legacy of the Void, la última expansión, ni siquiera me la compré.

Tras un tiempo, finalmente me hice con la expansión en unas ofertas con vistas a jugar en algún momento, pero no ha sido hasta ahora que me he puesto a jugar en serio. Completar las campañas me ha supuesto un desafío mayor que las primeras veces, ya que he decidido jugar en una dificultad superior a la que jugué y tampoco soy un ávido jugador de RTS, pero he disfrutado mucho con el reto en ese sentido.

Por otra parte, y a nivel de la historia, sigue en su línea. Nada demasiado complicado pero que te engancha lo suficiente como para querer saber qué pasa a continuación. La tríada que conforman Raynor, Kerrigan y Artanis como motores principales en cada una de sus campañas le da dinamismo a la narrativa y te permite experimentar diferentes puntos de vista. Conoces un poco más las problemáticas de las diferentes facciones y sus motivaciones pero sin sacarte demasiado de la acción.

campaña de starcraft II

Conclusión

Lo que me motiva a jugar a un juego, generalmente, suele ser la narrativa y la historia antes que las mecánicas. En el caso de Starcraft, si estás buscando una campaña relativamente fácil en función del reto que busques, ya que tiene cuatro niveles de dificultad, el título es para ti. La historia te mantendrá suficientemente interesado para continuar y podrás disfrutar de lo que ya es un clásico de Blizzard.

Por otro lado, la experiencia multijugador de Starcraft II en 2022 sigue activa, aunque no sea al mismo nivel que hace unos años. Si disfrutas jugando contra otra gente y subir rangos en un juego RTS, seguro que aciertas con el título de Blizzard.

Mientras esperamos a ver en qué acaba el periplo judicial de la empresa, podemos revisitar algunos de sus títulos y desempolvar la estantería. En el caso de WoW, espero con escepticismo el próximo parche que saquen, mientras Diablo y Overwatch quedan en la recámara hasta que se calme la situación. Y quien sabe, a lo mejor mientras esperamos nos animamos a hacer algún directo de Starcraft aquí en Geek Games.

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